Comparto estas dos por si vais por el Valle de Tena, merecen la pena. Bien equipadas con parabolts y de grado humano. Las hemos hecho estos días y nos han encantado. ¡Os las recomiendo!
DIEDRO DE HOZ DE JACA (120 m/V+)
La gran clásica del valle de Tena y por tanto una de las obligadas. Vertical y mantenida, pero bien equipada y con canto. Su orientación oeste la hace ideal para las mañanas de verano ya que tendremos sombra hasta más o menos las tres de la tarde. Los croquis son claros, no obstante dejo algunos apuntes que pueden ser interesantes si la repites:
- Aproximación inmediata, ya que los rápeles de acceso aparecen prácticamente en el mismo casco urbano del municipio de Hoz de Jaca (sendero de acceso -equipado con cuerdas fijas i sirgas- junto al columpio y tirolina sobre el acantilado). Para el retorno ocurre lo mismo ya que la vía termina el la reunión del primer rápel (R4 ascendiendo).
- Dos rápeles "espeluznantes" jeje para acceder al pie de vía, el primero de "casi" 60m parcialmente volado, el segundo de unos 50 por la tapia. ¡Ojo! para encontrar la reunión del segundo recorrer completamente el jardín colgado para llegar a un pequeño techete bajo el cual aparecen las anillas (apuraremos la cuerda hasta casi los 60m). ESTA SEGUNDA REUNIÓN ES EXCLUSIVA PARA EL RÁPEL, LA DEJAREMOS A NUESTRA IZQUIERDA DE CAMINO A NUESTRA R2 -SITUADA MÁS ARRIBA- CUANDO ESCALEMOS.
- Rápeles y escalada comparten línea así que, CUIDADO, hay que estar bien atento con tirar piedras.
- Dos primeros largos físicos y muy mantenidos, con un paso fino de placa bastante sobado en el L2, en ese punto el camalot amarillo puede venirnos de lujo ya que la fisura de nuestra derecha da para ese, y para algún otro si nos hace falta para reducir el aleje.
- L3 de ensueño, un diedro perfecto con canto. En esta tirada hay que tener la precaución de no meterse hacia la Géminis, más a la derecha, ya que a mitad del largo las chapas están cerca. Nosotros a la nuestra, siguiendo siempre por el diedro.
- Bavaresa del cuarto muy chula y bien equipada, para terminar recorriendo por debajo el gran techo de salida.
- Grados ochenteros, por lo que los V+ podrían ser perfectamente sextos. A gusto del consumidor... Lo que esta claro que la línea no regala ni un metro, o lo que es lo mismo un V+/6a de arriba a abajo.
- Un valor añadido es que se trata de una vía equipada por Ursi Abajo y sus hijos a finales de los ochenta. Ursi, pertenece a la generación de escaladores aragoneses que surgieron tras la muerte de Rabadá y Navarro, Un habitual en Riglos, aperturista de grandes clásicas en los Mallos.
RAVIER AL PÉNE SARRIÉRE (205 m/V+)
Para llegar habrá que desplazarse desde el Valle de Tena hasta la cercana Gourette, en el lado francés del Pirineo (1h.), bajando primero el Portalet y accediendo a la estación de esquí por el Col d´Aubisque. Se trata con diferencia de la vía más repetida en Gourette, una superclásica en la cara este del Péne Sarriére donde es raro no encontrarse más cordadas. Dejo algunas anotaciones:
- La aproximación comienza en el parquin sobre la pequeña presa (no en el de la presa) , donde comienza el GR-10, siguiendo al principio la margen derecha del río por el bosque, hasta cruzarlo por un puente y seguir ya hasta la vía por el otro lado en fuerte pendiente. El croquis-esquema de Luichy es muy aclaratorio (se adjunta). Desde el vehículo 1 1/2 h.
- Aconsejable madrugar, con el fin de evitar cordadas por encima.
- la vía no tiene pérdida, simplemente seguir el sendero de chapas.
- Primer largo oblicuo algo sobado por el continuo paso de cordadas. Resto muy vertical pero con canto. Predominio de regletas. Destacar el cuarto, que aprieta un poco más.
- Innecesario el material flotante, aunque alguna pieza mediana reducirá exposición en algún aleje. Nosotros solo utilizamos uno en el corto desplomillo del último largo.
- En general, buena roca.
- La línea seduce solo por el hecho de leer entre los aperturistas a un tal Jean Ravier, que junto a sus compañeros diseñaron esta linea allá por el año 1959. Otro de los grandes nombres en la vía el Rainier Munsch "el Buny" que la reequipó más recientemente para goce y disfrute del colectivo escalador, que la repite compulsivamente.























