miércoles, 19 de agosto de 2026

THE OLD MAN OF HOY y otras desventuras gaélicas en el Atlántico Norte...

Este verano es muy especial para el Viejo de Hoy, se cumple el 60 aniversario de su primer ascenso. Tres intrépidos escaladores: Chris Bonington, el Dr. Tom Patey y Rusty Baillie, abrian una ruta por la cara este de esta majestuosa torre marina escocesa, la situada más al norte del pais

El audaz asalto tuvo lugar del sábado 16 al lunes 18 de julio de 1966 y requirió ¡28 horas de escalada!

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Así pues, los tres escaladores, junto con la esposa de Baillie, Pat, su hija de cinco meses y el perro de la familia, embarcaron en el ferry rumbo a las Orcadas. Al llegar a Stromness, le pidieron a un pescador, Angus Brown, que los llevara en lancha hasta la isla de Hoy, donde se instalaron en una cabaña de Rackwick propiedad del Dr. Derek Johnstone de Stromness.

El verde valle de Rackwick es encantador, con una extensa playa de cantos rodados pulidos por el mar y arena dorada. Pero para llegar al "Old Man of Hoy", los visitantes deben abandonar el valle ascendiendo una empinada ladera llamada Moor Fea parra luego caminar hacia el oeste por un sendero rocoso. Tras 90 minutos, se llega a una plataforma de observación en el acantilado frente al rascacielos de roca. Al acercarse, la cima del farallón parece asomar por encima del promontorio. Los escaladores descienden por el acantilado hasta la base del farallón, formada por roca basáltica, aunque en las las partes altas aparece arenisca rojiza, semejante a la que abunda en nuestros Pinares de Rodeno.

Para esa primera, los intrépidos escaladores reunieron cuerdas, pitones, bongs (pitones más anchos para grietas más grandes), mosquetones, cintas y tuercas, lidiando en su ascensión no solo con la resbaladiza roca sino con los fulmers que anidan en la vertical, aves que pertenecen a la familia de los petreles y están más emparentadas con los albatros. Los fulmers tienen la desagradable costumbre de vomitar en la cara y los ojos de los intrusos, y esta sustancia aceitosa y con olor a pescado deja un olor penetrante en la piel y la ropa que es imposible de eliminar (doy fé de ello...)

Los tres días habían sido soleados, con apenas una suave brisa del oeste y el mar rompiendo contra las rocas. Durante la ascensión, Bonington había tomado 18 rollos de película. Pero el  puñado de espectadores que seguían la escalada desde el acantilado solo aguantaron las primeras jornadas, al llegar a la cima, ¡no había nadie para presenciar el momento de gloria!

Por ese motivo, en julio de 1967, la BBC retransmitió en directo una segunda ascensión a este famoso seastack (aguja de roca) en las islas Orcadas escocesas, esta vez cautivando a más de 15 millones de espectadores.

No es fácil conseguir esta cima, su logística y gran exposición en pared la hacen un objetivo muy codiciado para escaladores de todo el mundo, que se enfrentan no solo a la exigente roca, manteniendo la ética del estilo clásico más purista -esto es, sin un solo seguro fijo en sus 450 pies de altura-, sino también a las cambiantes y radicales condiciones meteorológicas de las Highlands, con fuertes lluvias y variaciones inesperadas de viento del Atlántico Norte.

La ruta original clásica se presenta en los croquis con el sistema de graduación británico, mucho más riguroso que el que utilizamos en España, clasificándola como E1 “extremely severe”, o lo que es lo mismo, en el primer nivel de la élite del "trad", valorando su exposición y el riesgo global. Respecto a la línea, destaca su segundo largo, una fisura-chimenea desplomada que rondará técnicamente el 6b+ (equivalencia con el grado francés en el crux), aunque el carácter terroso y poco adherente de las areniscas blandas del Devónico Superior produce una sensación que supera con creces cualquier 6c deportivo al uso. 

L2, negociando con la fisura                        Magallón, quinto largo

Línea de rápeles equipada con grandes puentes de roca y anilla de titanio

Rapel final volado de 60m (cuarto de cuatro), el más técnico

The Old Man of Hoy

Con mucho esfuerzo conseguimos el objetivo, escalando en las Orcadas después de tres días de aproximación hasta los acantilados oeste de la isla de Hoy vía Scrabster (terminal ferries cerca de Thurso), Stromness, puerto de Moaness y Rackwick, apostando por un posible éxito el único día que la meteo nos dejó soñar, ¡y acertamos! En su cúspide, observando los espectaculares acantilados y su rica avifauna, nos sentimos unos privilegiados, sintiendo intensamente la gran aventura que estabamos viviendo, casi a la altura de las grandes exploraciones.

 

Fulmers agazapados en sus nidos                             Focas observando cerca del pie de vía
 

Terminamos nuestros días por las Highlands subiendo un par de seastacks de menos altura en la Escocia continental, concretamente en las inmediaciones del faro de Stoer y en Sandwood Bay, donde la valoración de los golpes de viento, bajamar, oleaje activo, mar de fondo, etc... fueron fundamentales; además escalamos en la exigente cara norte del Ben Nevis -mayor altura del Reino Unido-, accediendo a su cima por una de las crestas más largas y famosas de Gran Bretaña, Tower Ridge, un perfil completamente desequipado que permite la cumbre de una forma realmente elegante.

Topo                                                 Tower Ridge



¡ HIGHLANDS FOREVER !


 

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