ENTREVISTA DIARIO DE TERUEL 23-10-26
- La Federación reconoce tu trayectoria. ¿Qué sentimientos te genera?
Recibir una distinción es siempre un honor y motivo de orgullo, más si se trata de un reconocimiento sobre algo que te apasiona. Me motiva para seguir en la misma dirección.
El premio además constituye un tributo a las montañas y paredes turolenses, y por tanto a la escalada en su sentido más conceptual, representada a través de valores como la solidaridad, el valor, la humildad, la perseverancia, el afán de superación, la cooperación o la amistad.
- Cuáles consideras que son los hitos de toda esa trayectoria reconocida?
Desde luego, la publicación de las guías de escalada, ya que se trata de proyectos a medio camino entre lo deportivo, la investigación, el turismo y el análisis antropológico y toponímico. En su conjunto, ponen en el mapa a Teruel y sus territorios, fomentan un turismo sostenible de proximidad y ayudan a dar visibilidad a decenas de lugares increíblemente bellos que en muchos casos pasan desapercibidos, o no se valoran lo suficiente. Concretamente estoy hablando de “Aristas y crestas de Teruel” (Prames, 2020) y su edición ampliada (Prames, 2025), de “Escaladas insólitas del Maestrazgo de Teruel“ (Desnivel, 2023) y de la Cartilla Turolense nº32 “Los orígenes de la escalada en Teruel” (Instituto Estudios Turolenses, 2025) analizando los momentos clave del montañismo en la provincia desde la posguerra hasta los últimos años del siglo XX, además de la coautoría del catálogo de escaladas insólitas en agujas “100 puntas inaccesibles de Teruel” (Dobleuve Comunicación, 2016), y de “Lítica, 100 piedras singulares de Teruel” (Prames, 2019) sobre formaciones pétreas sorprendentes.
Si en la pregunta te referías a lugares que hayan podido ser más mediáticos en mi vida de cara a terceros, seguramente mi ascensión al Ama Dablam en el Himalaya nepalí junto a Pilar Catalán podría ser el hito más significativo.
- ¿Cómo ves la salud del montañismo en Aragón y en Teruel?
La masificación de la montaña es un hecho, y Aragón es uno de los lugares más afectados de España por disponer de algunos de los mejores espacios naturales para la práctica del alpinismo y la escalada, lo que puede llevar a un escenario futuro complicado con consecuencias difíciles de predecir. Precisamente paisajes como los de Teruel son santuarios donde el silencio y la soledad son valores añadidos que invitan a la desconexión, al reencuentro con uno mismo y a la contemplación de una naturaleza en su estado más puro. Escalar en esta provincia hoy por hoy es un lujo del que pocos territorios pueden ya presumir.
Un proverbio japonés dice que hay que saber escuchar el silencio de las montañas, ya que es el ruido de la naturaleza. Y de eso, Teruel sabe bastante.
- La estructura, la infraestructura y el apoyo a este deporte, ¿son suficientes?
Hablamos de un deporte donde el medio natural adquiere una dimensión categórica. No obstante, las infraestructuras “indoor” en el entorno empresarial son cada ver más prolíficas y desde luego ayudan a su fomento. Escalar en un rocódromo es divertido y fácil de llevar a cabo, por lo que cada vez más gente lo prueba y en muchos casos se engancha. Eso sí, no olvidemos distinguir entre el escalador en roca y el que lo hace sobre resina, dos variantes del deporte que aunque tienen que ver, son completamente diferentes, con valores éticos y de compromiso distintos. Incluso dentro de la escalada en roca estos valores quedan bien diferenciados entre la denominada como deportiva, más atlética y predecible, y la clásica o tradicional, mucho más respetuosa con el medio y sin pretensiones de que la roca se adapte a nuestros miedos o a nuestra necesidad de control colocando seguros fijos en pared.
En definitiva, que de acuerdo a las diferentes modalidades, las infraestructuras e instalaciones para la práctica de la escalada son más que suficientes si nos referimos al sector privado, no tanto en el público, creciendo exponencialmente por todo el mundo a pasos agigantados. A esto se suma una rápida evolución de la técnica debido a la aportación de los equipos I+D de las marcas, poniendo a disposición de los usuarios material cada vez más puntero.
Sí que noto la falta de visibilidad en los medios de comunicación si nos comparamos con otros deportes más mediáticos o de masas, a pesar del oro olímpico de Alberto Ginés en Tokio 2020. Cabe constatar que la escalada, aunque ha experimentado un gran auge, sigue siendo un deporte minoritario.
- Te queda cuerda para rato, ¿cuál es el siguiente reto?
En próximas fechas saldrá publicado un nuevo recopilatorio de escalada clásica en la línea de los anteriores, en esta ocasión explorando un ecosistema poco conocido al sur de Teruel, lo cual es siempre el resultado de un reto mayúsculo, tanto a nivel deportivo como editorial.
En el plano deportivo, me propongo escalar, como cada temporada estival, alguna cima icónica de renombre internacional, preferiblemente si tiene forma puntiaguda, forma de aguja. Tengo varios objetivos en mente pero todavía es pronto para decidir, recuerda que soy un escalador “de tiempo libre” y debo planificar muy bien mis vacaciones. Gracias a ese enfoque, por ejemplo en los últimos tres años he conseguido retos tan codiciados como el Eiger, el Piz Badile en los Alpes, la Cima Grande di Lavaredo o las torres Vajolet en Dolomitas, la Aguglia di Goloritzé en Cerdeña, el Ben Nevis o the Old Man of Hoy en las islas Orcadas escocesas.
Para finalizar decirte que la Federación Aragonesa de Montaña menciona textualmente en el otorgamiento del reconocimiento “...el apoyo y colaboración con la escalada y el montañismo aragonés”, por lo que espero que todos mis proyectos editoriales, los cuales encierran también gran parte de mi vida como escalador, queden como legado de nuestra naturaleza más salvaje para que otros puedan conocerla, y por tanto respetarla y disfrutarla.
Javier Magallón