domingo, 13 de junio de 2021

AL FILO DE UN CUCHILLO. 45 m/6b A0/MD+

             ¿Habéis escalado alguna vez un reloj solar? La Piedra del Cuchillo te permite esa posibilidad. Si te subes a su cumbre a la hora adecuada, puedes presumir de ser por un momento el punto que marca las 12 de la mañana, lo cual no deja de ser una auténtica gilipollez, más pensando que para ello te has de jugar el pellejo, pero mola.

        Julián Centelles y su hermano Jesús de La Algecira, nos contaban que de jóvenes cuando estaban haciendo sus faenas en el campo o con los animales, sabían que era mediodía porque la cara sur de la Aguja desprendida de la Peña del Cuchillo de Ladruñan quedaba completamente iluminada por el sol y por tanto iban a comer. Desde el mismo momento que conocí su historia mi obsesión no fue otra que subirme encima, la tenía con mayúsculas y negrita en mi interminable lista de "pendientes". 

Reseña técnica

Mediodía en el Cuchillo del Cuchillo

Javier en la cumbre de la Aguja

          Desde la cima puede divisarse a vista de pájaro sitios como el Morrón del Coscollar de las Cuevas, el Estrecho del Crespol, Santolea, Ladruñán, La Algecira, el Morrón de Los Alagones y todo el valle del Guadalope hasta casi Las Hoces. Lugares icónicos que nunca dejaré de admirar, más todavía si estoy compartiendolo con mi compañera incansable de fatigas.

Vistas desde la cima hacia el Morrón del Coscollar y el Estrecho


           Aproximación y descenso:  Aconsejable vehículo todoterreno. Situados en el aparcamiento de Ladruñán, tomar a 50 m un cruce a la derecha después del cartel señalizador del municipio. Nuevamente a la derecha en otros 50 m. En 100 m giramos a la izquierda en el polideportivo y en otros 100 m a la derecha ascendiendo, inmediatamente a la derecha pasamos junto al depósito de agua que dejamos a la izquierda. En 400 vamos a la derecha en la bifurcación, y desde ahí en 700 m a la izquierda. Aparcamos en 500 m. Seguir a pie por fuerte pendiente a través del romeral durante aproximadamente 25 minutos en dirección noroeste hacia la punta, finalmente buscar la canal en el zócalo que permite el acceso a la base de su cara sur, rodearla hasta el pie de vía en la norte.
           Descenso mediante un solo rápel de 45 m por la misma vía. OJO con el cruce de cuerdas y/o el posible empotramiento del nudo de unión de cara a la recuperación desde abajo. R1 equipada con espit y parabolt con argolla cerrada.

El Estrecho del Crespol desde el pasillo

Desde la antecima casi se toca la cumbre con la mano 

Ladruñán y Santolea


           Descripción: Se trata de una linea sinuosa al filo de la aguja del Cuchillo donde pondremos en práctica esporádicamente habilidades olvidadas en progresión vertical por fuerzas de oposición, ya que aparece algún tramo en chimenea. En general, la vía busca lo más marrullero de la canal norte. Se comienza por una primera parte de unos 25 m aparentemente no tan descompuesta como pinta desde abajo, lo que ofrece grandes posibilidaes de autoprotección gracias a su carácter fisurado, también nos ayudará la cinta plana cosida a un bloque empotrado en los primeros metros y un clavo donde más aprieta. Buscaremos a continuación el fondo del pasillo para proseguir por una chorrera que finalmente nos obliga a cambiar de pared exigiendo una escalada más comprometida que podemos atenuar acerando en el parabolt, de no ser así disfrutareis de un tramo encajado donde el ingenio y la destreza permitirán llegar hasta el clavo de la antecima, ojo, mejor alondrar un cordino para evitar el efecto palanca. Reunión en el hombro a base de espit y parabolt, ambos con argolla cerrada para rapelar. Es posible montar una R opcional (de fortuna) en el pasillo intermedio si el roce de cuerdas fuera excesivo, para ello lo mejor es utilizar cintas largas en la progresión. Para encaramarse a la cercana cumbre principal hay que armarse de valor ya que su diminuta cúspide aparece bastante descompuesta e insegura. 
          La vía "al filo de un cuchillo" de la cordada Magallón-Catalán es una forma asequible y bonita de poder disfrutar de las vistas que ofrece la escalada pero no es la única, hasta la cima ya había llegado alguien. No sabemos cuando, como o porque, pero el espit que encontramos arriba lo delataba. Valga nuestra aventura para poner en valor y redescubrir esta joya de la Garrucha turolense que por supuesto formará parte del nuevo proyecto editorial "casi de investigación" por el Maestrazgo de Teruel en el que me encuentro inmerso.     

Para que luego digan de la cima del Puro... 


 ...LAS CIRCUNSTANCIAS SON LAS QUE SON, 

EN EL MOMENTO PRECISO. 

YO NO SOY QUIEN DECIDO, LO QUE MARCA EL RELOJ...

(Al filo de un cuchillo, Bunbury 2017)             




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