Probablemente el mallo menos frecuentado de Riglos, y por ello uno de los más seductores para un servidor. Estético, solitario, alejado y difícil, ascendido por primera vez por Rabadá, Bescós y Montaner en 1952, empezando desde el collado que lo une al macizo de las Fils y alcanzando la cima por la cara que mira hacia el valle del Gállego (suroeste), repetido en la primavera de 1963 por la mítica cordada aragonesa Rabadá-Navarro para la película "Siempre Unidos", abriendo la vía "Vidal" en reconocimiento a su amigo Miguel Vidal que los filmaba desde enfrente. Cualquiera se niega a aventurarse al desafío de pisar su cumbre.
- L1 (V/A0, 30m): superaremos una primera panza donde dos seguros fijos nos indican también el inicio de la escalada, a continuación se sigue por un espolón escalonado que finaliza en una cómoda repisa donde aparece la R1 en la base de la muralla vertical. Ojo, encontraremos una reunión al final del citado espolón que no corresponde con la idónea para seguir la segunda tirada, se trata simplemente de la instalación del segundo rapel y que en ascenso debemos considerar como un seguro más. Sobrada de seguros.
- L2 (V/A0, 20m): tras un corto desplome que requiere estribo se progresa por un muro terroso que genera inseguridad, saliendo en la parte alta hacia la dcha. buscando la repisa de la reunión. Bien equipada.
- L3 (V/Ae, 25m): gran panza de salida, preludio de las que vienen detrás, para seguir por una ligera travesía a izquierdas hasta una sabina seca, desde ese punto la sucesión de panzas/techos exige destreza y fuerza. Después de la última se sale prácticamente a gatas entre dos estratos hasta la reunión de cima, situada en la arista de la gran losa de cima. Buzón de firmas. Artificial bien equipado.











